GÉNESIS: DE MARRAKECH A UBRIQUE

Mauska nación en enero de 2018 en Marrakech.

El origen reside en un periodo de transición; tras años de trayectoria en una firma de moda, mi mirada estaba receptiva a nuevas estructuras. Fue en Marruecos donde encontré la respuesta técnica. Tras un proceso de búsqueda exhaustiva, localicé a las afueras de la ciudad un taller de marroquinería donde la maestría manual de los artesanos definía cada pieza. En ese instante, identifiqué el lugar donde la identidad de Mauska debía consolidarse.

La experiencia de trabajar codo con codo con el oficio marroquí durante dos años fue determinante. En aquel entorno, la ausencia de tecnología se suplía con una ejecución manual extraordinaria. Si bien mi búsqueda de la perfección técnica me condujo más tarde a establecer nuestra producción en Ubrique, España, para alcanzar estándares de calidad más rigurosos, la esencia de Mauska reside en ese entendimiento primario con los artesanos de Marrakech.

La transición de la producción no fue casual. Desde el inicio, mi objetivo fue la excelencia artesanal y crear bolsos de piel de una calidad extrema que solo los talleres más prestigiosos de Ubrique pueden garantizar. Acceder a este nivel de manufactura exigía una solidez que el tiempo y el éxito de los primeros diseños permitieron consolidar. Cuando la firma estuvo preparada para este salto cualitativo, el movimiento fue natural: ofrecer la mejor mano de obra del mundo. Aquella visión de crear el bolso de piel perfecto y atemporal se materializó al unir el diseño de San Sebastián con el legado técnico de los artesanos de Ubrique. 

Hoy, ese vínculo con la ciudad roja permanece como el germen de una búsqueda que regresó a las raíces para alcanzar la excelencia. En Mauska, esa inspiración se proyecta en cada uno de nuestros bolsos de lujo artesanal, diseñados con el rigor de San Sebastián y fabricados bajo la maestría de Ubrique.

 


Miren Zubiaguirre
Directora Creativa


 

Dejar un comentario